Virgin Australia prevé la entrega de su primer Boeing 737-10 a finales de 2027.
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Fotógrafo: Matthieu Douhaire - AirTeamImages.com
Virgin Australia se prepara para la siguiente fase de su estrategia de modernización de flota, y la aerolínea espera recibir su primer Boeing 737-10 a finales de 2027. Este avión se convertirá en el más grande de la flota de la compañía, proporcionando mayor capacidad y flexibilidad en su red nacional e internacional de corta distancia.
La aerolínea cuenta con 10 pedidos en firme del modelo más grande de la familia Boeing 737 MAX. Sin embargo, el plazo de entrega depende de que Boeing obtenga la certificación regulatoria estadounidense para el programa 737-10.
Estrategia de más asientos con la misma flota
El Boeing 737-10 es una versión de mayor capacidad de la familia 737 MAX, que suele acomodar entre 188 y 204 pasajeros en una configuración de dos clases. Virgin Australia aún no ha anunciado la configuración final de su cabina, pero este avión le permitirá aumentar la capacidad de asientos sin necesidad de introducir un modelo de aeronave completamente nuevo.
Este enfoque respalda la estrategia a largo plazo de Virgin de mantener una flota compuesta exclusivamente por aviones Boeing 737 de fuselaje estrecho. Se espera que el 737-10 desempeñe un papel importante en rutas nacionales de alta demanda y en servicios internacionales de corta distancia donde se necesiten asientos adicionales, pero un avión de fuselaje ancho sería excesivo.
El director ejecutivo de Virgin Australia, Dave Emerson, afirmó que la aeronave proporcionará "mayor capacidad y mayor flexibilidad" en toda la red de la aerolínea, al tiempo que contribuirá a una flota más joven, silenciosa y con mayor eficiencia en el consumo de combustible.
La certificación sigue siendo la cuestión clave.
Si bien Virgin Australia prevé que el primer 737-10 llegue a finales de 2027, el plazo depende en gran medida del progreso de Boeing en el proceso de certificación. El avión ha sufrido varios años de retrasos, lo que ha afectado la planificación de flotas de las aerolíneas de todo el mundo.
Virgin ya había ajustado parte de su cartera de pedidos del Boeing 737 MAX hacia el modelo más pequeño 737-8, dado que el calendario de certificación del 737-10 seguía siendo incierto.
Si Boeing obtiene la certificación y entrega la aeronave según lo previsto, el 737-10 proporcionará a Virgin una valiosa opción para aumentar la capacidad de pasajeros, lo que permitirá a la aerolínea añadir más asientos sin incrementar significativamente el número de aeronaves, los requisitos de tripulación ni la complejidad operativa.
La flota de Boeing 737-8 continúa expandiéndose.
Virgin Australia ya está muy avanzada en su transición al 737 MAX. La aerolínea opera actualmente 19 aviones Boeing 737-8 y espera recibir siete entregas adicionales antes de finales de 2026, lo que aumentará su flota de 737-8 a 26 aeronaves.
Según la aerolínea, sus operaciones con el 737 MAX ya han ahorrado aproximadamente 30 millones de litros de combustible y reducido las emisiones de CO₂ en más de 77.000 toneladas en comparación con el Boeing 737-800 de la generación anterior.
La introducción del modelo 737-10, de mayor tamaño, reforzaría aún más este esfuerzo de modernización, al tiempo que preservaría la uniformidad en la formación de pilotos, el mantenimiento y las operaciones diarias.
En resumen
La decisión de Virgin Australia de incorporar el Boeing 737-10 no supone un cambio hacia una flota mixta de aviones de fuselaje estrecho, sino más bien una ampliación de su estrategia actual con Boeing. La aerolínea seguirá utilizando el 737-8 para la renovación de su flota, mientras que empleará el 737-10, de mayor tamaño, para las rutas donde la demanda justifique una mayor capacidad.
La mayor incógnita sigue siendo la capacidad de Boeing para obtener la certificación y mantener el programa dentro del plazo previsto. Si el fabricante cumple con el cronograma revisado, Virgin Australia contará con una nueva y potente herramienta para sus rutas nacionales e internacionales regionales más transitadas. Si los retrasos persisten, es probable que la aerolínea dependa durante más tiempo de entregas adicionales del 737-8 y de su flota actual de Boeing 737-800.


