Boeing y la Armada de los Estados Unidos logran un hito con el primer vuelo operativo del MQ-25A Stingray.

El primer MQ-25A Stingray operativo de la Armada de los Estados Unidos sobrevuela el sur de Illinois durante su exitoso vuelo inaugural de dos horas el 25 de abril. (Foto: Boeing / Eric Shindelbower)
Boeing y la Armada de los Estados Unidos han completado el primer vuelo de prueba del MQ-25A Stingray operativo, lo que supone un hito clave en los esfuerzos por integrar las aeronaves no tripuladas en las operaciones de los portaaviones.
Durante el vuelo de dos horas, la aeronave realizó de forma autónoma el despegue, la navegación y el aterrizaje, respondiendo a las instrucciones de una estación de control terrestre. Según las compañías, la misión sirvió para validar los sistemas de control de vuelo, el rendimiento de la navegación y la integración con la infraestructura de mando y control.
El MQ-25A está diseñado para proporcionar reabastecimiento aéreo a aeronaves embarcadas, ampliando así el alcance operativo del ala aérea de la Armada. Al asumir la función de avión cisterna, se espera que esta plataforma reduzca la dependencia de aeronaves tripuladas como el F/A-18 Super Hornet, permitiéndoles centrarse en misiones de combate.
Este programa se considera un primer paso hacia la colaboración entre aeronaves tripuladas y no tripuladas en la aviación naval, con posibles implicaciones para la estructura y el despliegue de las alas aéreas de los portaaviones.
Seguimiento de vuelos en directo
La aeronave que voló es la primera de cuatro modelos de desarrollo de ingeniería que se están produciendo bajo un contrato de 805 millones de dólares. Se planean más pruebas antes de que el programa avance a las pruebas de idoneidad para portaaviones en la Estación Aeronaval de Patuxent River.
Este avance se produce en un momento en que las fuerzas armadas estadounidenses aceleran la integración de sistemas autónomos en entornos operativos, particularmente en ámbitos complejos como la aviación naval.


